
Estoy sentado en mi estudio, a pensar en ti. Nunca te vi de esta manera: estricta, sabia, a saber enseñar. Ese dedo levantado para enfatizar las palabras que se deben saber. Y las que no se deben decir. Era como cuando yo tenía dos años y tú, algunos más. En esas alturas de la vida, no se notaba, como en las alturas de la vida de hoy. Tú estás guardada en un ánfora, rodeada por la familia.
Yo, lo que tú me enseñaste, a escribir poesía a la amiga que me dejó anclado en esta tierra solitaria, sin nadie que me acompañe, aún en momentos tan tristes como los que vivo, ahora que nos dejaste. [Read more…]






Recent Comments