Yo, Maria del Totoral-5


Maráa del Totoral huye de la casa de adobe

El mayor problema lo tiene con su madre, por lo cual refiere tanto lo que su padre hace: juega con las niñas, las toma en brazos, las besa, en cuanto su madre está siempre atareada con la quinta que cuidan dentro de casa. Es lo que se observa en la vida rural de Chile. La madre de Cecilia tenía que cuidar los animales, hacer la comida, tratar de la ropa, vivía prácticamente recluida en el hogar. Además, Maria Cecilia no la tocaba porque la madre parecía tener un secreto, y no sabía, en su imaginario infantil, si el secreto era porque casó embarazada de otro hombre, con el marido que haría las veces de papá, o porque ella misma era hija sin papá y no quería que el mundo lo supiera. O algún otro secreto: las relaciones de mi madre con su madre eran muy buenas, pero con el padre de ella no, y esto me preocupaba, es como si hubiera pasado alguna cosa antes de que ellos se casaran, entre mi madre y su familia y otras personas. Como contaba, cuando aprendí a leer y escribir, encontré una maleta donde había una libreta que decía que yo tenía cinco meses cuando ellos se casaran. Pregunté a mis padres de cuántos meses yo había nacido y ellos dijeron que de 9, entonces pregunté cómo era posible. Lo que dijeron era que mi madre estaba embarazada, pero no me dijeron de quién y comencé a pensar que mi padre no era mi papá, que era otro señor, tal vez de mi abuelo y mi padre, por buena persona, se casó con mi madre de la misma manera. Yo tenía 5 o 6 años cuando pensaba estas ideas, y las pensaba porque yo era muy diferente de mis hermanas, en lo físico como en lo que me gustaba hacer.

Hechos que fueron un tormento para Maria de Botalcura: no sabía bien si era hija de la familia o si había, como en el caso de su padre, un problema de relación de tipo de psico-fisiología, como fue referido antes. Esta idea es la que la lleva a ser “rebelde”, como se autodenomina en los epígrafes anteriores.

El problema de Cecilia es un problema de afectos. Si no hay relación abierta entre madre e hija, la más pequeña acaba por sufrir sentimientos que no entiende y la llevan a recelar de la persona adulta. Ello supone reconocer y aceptar el contexto de todo conocimiento. Es el marco unificador dialógico derivado del carácter expresivo del cuerpo sujeto, como es referido en la citación anterior y comentado en este pasaje. Ese marco unificador dialógico, refiere el entendimiento de si propio y de los que rodean. Podemos observar en varios grupos familiares, la regularidad del diálogo, las conversaciones en la mesa de comer, el cariño expresado en un mirar, en una caricia, una broma, o un llamado de atención por trabajos no hechos o no tan bien hechos como se esperaba. O, el comentario sobre el juego, el estudio u otro tipo de caricia que la relación psicológica pueda realizar. En casa de Cecilia no ocurre así.

No es en vano que Melanie Klein escribe su texto en alemán, traducido al inglés portugués y al castellano, denominado Envidia y Gratitud[1]. La autora define envidia (inveja) y gratitud (gratidão) como sentimientos opuestos e integrantes, normalmente opera desde el nacimiento, siendo el objeto de estos conceptos, el seno que alimenta o nutre[2] Es preciso también pensar en la semiología del concepto de envidia, para entender a María Cecilia. Dice Melanie Klein, en su texto sobre Envidia y Gratitud, L’envie dans les mots. Il est sans doute très éclairant pour le lecteur francophone de lire, dans l’Introduction à l’œuvre de Melanie Klein, de Hanna Ségal, que le mot courant, le mot du langage de tous les jours pour la notion de l’envie chez Mélanie Klein est celui de « jalousie ». En effet, en français, le terme d’envie s’avère hautement ambigu. Il suffit de s’en remettre à un dictionnaire pour y trouver comme synonymes des termes tels que l’appétence, le besoin, la concupiscence, la convoitise, le désir, la fringale, le goût, l’inclination, le souhait.
L’envie peut s’étendre du quotidien plus ou moins banal:

« Pourquoi est-ce qu’on a envie de pisser toutes les fois qu’on vient de trouver la bonne position pour dormir ? » (Boris Vian) Net, website: http://www.psychanalyse.lu/articles/SimonelliKleinEnvie.htm.

Estos parágrafos, retirados de las notas a pié de página, requieren algunos comentarios. Tal vez Cecilia no tenga envidia, pero celos Boris Vian llama nuestra atención para los diferentes significados de las palabras en lenguas diferentes. El libro de Klein fue escrito en alemán austriaco, donde la palabra significa un sentimiento más profundo que el de envidia. Tal vez la definición anterior a celos, sea una definición corta, como Bion, ya citado de su texto de 1966, dice que la crianza en el vientre materno, a partir de los 4 meses, tiene celos de cualquier cuerpo extraño que entre en el cuerpo de la madre, porque siente que le roban el alimento. En consecuencia, el análisis psicoanalítico no tenga tanta aplicación. Tal vez sea más necesario aplicar el análisis dialógico de la psico-fisiología,  para entender las taimas[3] de Cecilia, taima, esto es, rabia, desobediencia, aislamiento y, especialmente, competencia para ganar y ser la primera. Lo que no se sabe es si de esta ventaja, ella hace burla a sus colegas o exhibe, frente a ellos, sus éxitos. De las entrevistas hechas y de las conversaciones sobre su historia de vida frente a su familia, consta que es al contrario: “tenía miedo de que en la casa me castigaran, que me pegaran con varillas o que mis hermanas y mis primos no quisieran estar conmigo, que me abandonaran, por eso yo abandonaba antes, para no sufrir desilusiones”.

Es necesario recordar que las familias latinas y católicas, hacen del grupo un icono, un ritual. Existe una estrecha unión, posible de observar, en la mayor parte de los grupos domésticos, con los niños pidiendo perdón a los adultos, cuando los adultos los castigan porque no realizan la voluntad paternal o maternal, o porque su comportamiento no es adecuado al hecho de estar juntos[4]. Ese comportamiento es denominado por el autor citado adecuado, si se conforma a las normas culturales del grupo social; o conveniente, si la conducta se ajusta a la interacción social y a las normas culturales, apenas en público, para obtener una ventaja o una simpatía de personas que puedan garantir un lugar jerárquico de buena calidad a los niños o jóvenes. Ellos son los que saben manipular estos dos tipos de comportamiento. Y la palabra cultura? Por qué Maria de Botalcura cambiaba tanto de comportamiento? Cuales eran sus ideas, es decir la cultura social en la cual vivía?[5]

Este concepto requiere de comentarios, para entender el pensamiento de Maria Cecilia y de las familias que la rodean. La primera idea que aparece, es el trabajo en conjunto que hacen las personas, especialmente el material da ayudarse a construir casas; en la vida rural, la llamada entreayuda o reciprocidad de trabajar juntos en una misma cosecha o en sembrar un campo, los miembros de diferentes casas de una misma familia. En Botalcura le llaman Mingaco, o trabajo entre familia y amigos, en reciprocidad: trabajo para ti hoy; mañana ,tú para mí. Normalmente recuperada la fuerza de trabajo empleada entre casas, con productos repartidos de los parientes que recibieron la ayuda. Esta materialidad se puede denominar estrategias de producción[6].

Esta forma de trabajo, formaba parte de la vida de la familia de María Cecilia, donde ella participaba con los hombres. Es verdad que en el fundo El Totoral, por ser tan extenso, trabajaban también jornaleros, es decir, apenas por el tiempo de la cosecha, sin contrato ni relación patronal. Como fue referido anteriormente, en el tiempo de la infancia de María Cecilia, los jornaleros eran pagos en tierra que la familia trabajaba para su sustento, y en pan, en cuanto el padre de familia iba a trabajar a las tierras del propietario, desde temprano en la mañana, hasta tarde en la noche. Normalmente, llevaban la comida que les hacían en casa, o alguien de casa llevaba comida en un tiesto especial, denominado “vianda”. El concepto de vianda, tiene varias alternativas de significado[7], consignadas en nota al pié de página. María de Botalcura, tenía que llevar vianda a su padre para el lugar de su trabajo. Era parte de lo que no gustaba hacer, decía que era trabajo de mujer y ella era apenas una niña pequeña. Y se resistía y, como reconoce ser rebelde, no lo hacía. No había manera de hacerla obedecer.

Las ideas de Melanie Klein sobre Envidia y Gratitud, se aplican perfectamente en este caso, especialmente la traducción inglesa, como es comentado antes. La Gratitud no cumplida – y entre padres e hijos existe y mucho -, es lo que la autora dice, al concordar en la definición del concepto con Karl Abraham de ser un elemento destructivo sádico oral e sádico anal, desde el comienzo de la vida. Es lo que parece sufrir María Cecilia, al pretender una gratitud que, al final, no existe[8]. Existe una envidia que nace de tener que compartir a las personas que ama profundamente –es la hija mayor, la hija de un problema secreto, la hija cariñada especialmente por el papá y muy poco por la mamá. Es decir, la hija de un supuesto padre desconocido, o por lo menos así ella lo cree y es suficiente esa creencia para que los hechos sean verdad y la hagan ver el mundo de forma diferente a las otras. Tiene miedo de sus primos, pero no de sus hermanas, con las cuales no juega ni participa en la vida de ellas, en esa edad crucial de los 4 y 5 años[9].

Para entender este análisis de María de Botalcura, es preciso ir más allá de los hechos y confrontarlos con la teoría. Desde 1917, Freud hace un análisis de los niños y divide su crecimiento en fases, siendo la primera la fase oral[10], a la cual Karl Abraham y Melanie Klein, agregan otro tipo de estadios en el desarrollo de la infancia. Acontece que, hasta los estudios de Freud y de Jean-Martin Charcot, la crianza no tenía sexualidad. Es su análisis y todos los posteriores, especialmente en Etnopsicologia, que se descubre el desarrollo libidinal infantil. Es éste análisis que lleva a los seres humanos a entender la interacción social de los niños y las rabias que puedan tener, especialmente en el caso de la búsqueda erótica de los mayores. Sentimientos que el niño no entiende, pero que siente para disgusto de sus adultos, que están siempre a velar de que los pequeños no se masturben, no jueguen con sus zonas genitales, etc., creando todo un conjunto de reglas que aparece en el Catecismo de toda Iglesia y de toda teoría religiosa. La religión Baloma de los Kiriwina, estudiada al comienzo del Siglo XX por Bronislaw Malinowski, enseña las reglas de relación sexual entre los varios pueblos Kiriwina[11] El análisis de Malinowski es contradictorio. El Complejo de Edipo es el amor de un consanguíneo por otro, descendiente o ascendiente. En el caso Baloma, existe la prohibición del incesto si la relación sexual es entre miembros de un mismo clan. Esta es la razón por la cual está tan vigilados los niños y niñas, para que no acontezca el incesto. Así, Freud retira de estos análisis y de sus estudios de los Aborígenes Australianos, en 1913, en su texto Tótem y Tabú, el análisis de las neurosis que acontecen por la contención del erotismo entre personas que viven en grupo y están prohibidos de tener intimidad. Es de éste tipo de estudios, que define, en 1905, los diferentes estadios por los que pasa, sexualmente, la infancia, comenzando por el estadio oral[12].

Este estado libidinal, es posible advertir en María Cecilia, en su investigación de quién es hijo de quién, en el seguimiento permanente de su padre y en la aparente falta de amor maternal, por causa de su nacimiento. La posición esquizoparanoide, aparece en ella desde su más tierna infancia. Explica su soledad y el deseo de no hablar con nadie, excepto su padre y sus amigos. Es lo que Melanie Klein llama posición depresiva, un estado más avanzado que la posición esquizoparanoide, es una afirmación del yo que está dividido por falta de cariño y de atención. Como fue comentado anteriormente, acerca de María Cecilia existían dudas sobre su paternidad: si era hija de su abuelo, o hija de algún otro señor, que embarazó a la madre y el papá, Julio Hernán Poblete. Éste dicho Poblete, casó con la mamá Eugenia del Carmen Días Jara, de Pichingileo, ya embarazada, a pesar, como se puede insistir, no se sabía por quién. Es para repetir, que ese era el gran secreto de su madre y que la tenía en silencio y de mal humor la mayor parte del tiempo, solo hablaba del trabajo que era necesario hacer y daba las órdenes a sus hijas. María de Botalcura se resistía, como una forma de afirmar su yo. La cultura de su pueblo mandaba que las hijas debieran obedecer a las mamás, pero María Cecilia no entendía esa parte de las normas, ya revisadas. La afirmación del yo, era la desobediencia a la madre que no quería, una adoración al padre, a quién seguía por todos los sitios que él iba. Sin embargo, la terapeuta le pregunta a María de Botalcura adulta: “Tú no gustabas de tu profesora, pero le hacías caso porque pensabas que eso era lo que debías hacer, como hacías con tu prima Sonia, porque si así lo hacías, eras aceptada, y lo que tú más buscabas era la aceptación”. “Yo quería que me aceptaran, porque eran primos que venían de Santiago, muy elegantes, y yo andaba muy mal vestida. Por lo menos por la simpatía…Además, le tenía miedo al castigo y así como la profesora nos castigaba con una varilla, ellos me castigaban aislándome o, los primos, penetrando en mi sexualmente…”.

Este trozo de entrevista, es la que lleva a pensar en el debate Freud-Klein, sobre la posición esquizoparanoide, que Klein cambió para la posición depresiva, un estado más adelantado de salud emocional. Para Freud, la falta de afecto, cuidados y alimentación, eran producto de la falta de sentimientos por los hijos. Para Klein, la situación es diferente. La analista Deborah Fleischer, en un libro de 1994, comenta este cambio de Melanie Klein, para entender a las crianzas. Para Klein la, posición depresiva constituye un “progreso” en relación a la posición esquizoparanoide, si bien ambas posiciones pueden alternarse y aún coexistir en algunas circunstancias. “Retirado de la Net, del sitio web http://www.herreros.com.ar/melanco/dfleischer.htm Esta citación no es referida en nota de pié de página, por causa de la necesidad de comentar lo que acontece con María Cecilia: el objeto bueno, el pecho de la madre, no existe para ella y crea una ansiedad en la niña, que desarma la relación fundamental de todo ser humano, citada anteriormente, que es la relación madre-bebé. El bebé no tiene lógica para entender si es acogido o no, apenas desea el alimento y emotividad. En este caso, no hay mi uno ni otro. La madre Eugenia del Carmen, tiene un secreto que no comparte, pero que la lleva a alejarse de su hija y es impaciente con ella como bebé. Además, al haber mudado de tierra para vivir, Eugenia del Carmen debe cuidar de animales, vegetales, tratar de tierra que no conoce – pasa de tierra de arcilla y seca en Pichichingileo, cerca de Corinto, para tierras más regadas y más fácil de trabajar en El Totoral de Botalcura. La naturaleza es tan fecunda, que le permite una producción mayor y más rápida, para una mujer sola en la casa. Sus hermanas, eran 17 personas entre hermanos y hermanas, o estaban con la madre María en la tierra de parcelas, o en sus propias parcelas y no tenían tiempo de ayudar. Las distancias eran muy grandes, frío inmenso en el invierno y calor intenso en el verano. Con los matrimonios de los descendientes, las familias originales desaparecían, para aparecer otros grupos domésticos autónomos y sin deseo de interferencia de los parientes dentro de las casas. Es por eso que de papás, se pasa a ser visita; y de saber las intimidades, o de dar órdenes de arriba para abajo, se pasa al secreto de estos grupos domésticos. Cada uno de los 17 hermanos de la madre, tienen su propia forma de ser y de criar a sus descendientes. Sin embargo, como es posible observar, los parientes vecinos de la misma aldea o el mismo campo, pueden compartir bienes, entrar libremente en las otras casas, darse ropa y ser personas de grande intimidad. No es lo que sucede con Eugenia del Carmen, que no tiene pariente cerca de ella. Su marido es hijo único, con una media hermana que vive en Santiago y que envía a los hijos a Pichingileo, a los familiares que allí viven., para las vacaciones. Es así que la hija mayor, no es entretenida ni recibe ternura de una mujer, que es la jornalera de la casa, en la práctica.

De allí el comentario de Klein sobre el estado depresivo en el cual cae Maria Cecilia: 1) la ansiedad aquí es depresiva, es decir, no existe el deseo de la alegría ni de divertimiento, a lo que Freud denominara melancolía.

2) El objeto es total y se siente ambivalencia por él. Normalmente, el objeto de un ser humano, la estimación de lo que se quiere, tiene dos aspectos, lo bueno y lo malo: el aspecto bueno del objeto del deseo de un niño/a, es el placer que le causa en estar cerca, usarlo, servirse de él, jugar con esa materia que le causa alegría. La parte mala del objeto deseado, es rechazada, y es la base de la depresión. Esa depresión, unifica las ideas y sentimientos de la infancia que es rechazada por sus adultos.

3) El yo termina de constituirse en torno a este castigo que se inflinge el bebé al no entender el rechazo.

4) Las defensas del objeto malo y de la extrema entrega del objeto bueno, son las mismas. Pero en tanto defienden al yo de la angustia depresiva devienen defensas maniacas. Es de lo que sufre Maria Cecilia, defensas maniacas, es decir, repetitivas y reiterativas, sospechosas- porque manía es la reiteración de un hecho, que pasa a ser ritual. El ritual de Maria de Botalcura, es su radio, su juego a la rayuela, la desobediencia a la madre, el perseguir al padre, el huir finalmente de casa a los 4 años. Maria de Botalcura. En síntesis el amor a un uno de   ellos y rabia para el otro

En el caso de María Cecilia se divide como Klein comenta en las siguientes ideas las siguientes ideas, explícitas en su libro de 1949 Envidia y Gratitud[13], en la base del texto escrito antes, que es una combinación de lo escrito por Deborah Fleischer y los escritores de este libro.

Lo que María de Botalcura sufre es de depresión. La depresión necesita de ser definida. Según el Instituto de Salud Mental, el trastorno depresivo es una enfermedad que afecta el organismo (cerebro), el ánimo, y la manera de pensar. Afecta la forma en que una persona come y duerme. Afecta cómo uno se valora a sí mismo (autoestima) y la forma en que uno piensa. Un trastorno depresivo no es lo mismo que un estado pasajero de tristeza. No indica debilidad personal. No es una condición de la cual uno pueda liberarse de forma voluntaria, por su propio esfuerza: precisa ser curada con psicoanalice u otros tipos de terapia.

Para saber más sobre la depresión[14], ver los comentarios del Instituto referido en el sitio WEB, citado al pié de página.

Si María Cecilia sufre de depresión, incrementada en su crecimiento por la relación que tuvo en pequeña con su madre y que aumentó en la medida del crecimiento, varios de los sentimientos o hechos, listados en nota al pié de página, pueden haber acontecido. De hecho, la terapeuta tiene comentado en reunión de equipo, que María de Botalcura sufría de síntomas relacionados con el sueño, es una mujer muy ansiosa, perdida de placer y de entretenimiento. Las formas de comunicación con otros seres humanos, es de compasión y protección. También, tiene orgullo de su familia y habla de ella, pero no con mucho entusiasmo. El genograma que ha hecho para estas entrevistas, acaba por mostrar falta de información doméstica. Sin embargo, se preocupó de investigar y sobre su familia más próxima, tiene mejor información. No es extraño, las personas jóvenes poco saben de sus parientes, especialmente porque viven muy distantes y no hay comunicación permanente. O la comunicación es segada, como se observa en las entrevistas, al tentar los parientes mostrar lo mejor de ellos[15].

El genograma de María de Botalcura, tiene información para las personas de casa, pero muy poca para las más distantes. La genealogía de María Cecilia no es sólo heterogénea, bien como un secreto bien guardado. La mayor parte de la familia esconde sus relaciones eróticas, se dios de 20 años con sobrinas de cinco años, de prima de 15 con prima de 8, de primo de 13 con prima de 10, etc., como, he referido ates. El secreto más guardado es el que parece ser el de su padre con su madre: con su madre grávida de otro señor, cuya identidad se desconoce y cuya realidad como hecho, no es bien seguro. Esta realidad está ye referida antes e incrementa la rabia de María de Botalcura por dejarse cazar por una señora, y con él, por aceptar una relación, en su ética catequismo inmoral a contrariar siempre a la catequista encargada de enseñar la doctrina[16].

Ésta reacción contra los padres trae una distancia, hasta pasar de la vida infantil a la vida adulta, especialmente cuando Roberto le pide más hijos, pasados 17 años del hijo Roberto, engendrado, con engaño y seducción del padre y engaño de la madre a sus 12 años. La depresión de María Cecilia es paranoide: todos la persiguen y la quieren mal. La primera es la madre. Su suegra, “no hay quien la aguante”, excepto su hijo. Esa suegra es quien le ofrece, ropas, perfumes, todo tipo de regalos. La considera una mujer pobre, sin adornos, sin aderezos, quiere el marido no apenas regalos; todo lo que ella no usa… entrega.


[1] Klein, Melanie, 1952: Inveja e Gratidão, Volume III (textos de 1946 a 1963) de las obras completas de Melanie Klein, Imago Editora, Río de Janeiro. Website: http://www.educacaoonline.pro.br/art_pre_historia_do_desenvolvimento.asp?f_id_artigo=401. El comentario sobre sentimientos entre madre e hija, es hecho por Marina Rodrigues de Almeida, Net, y dice: “Sentimentos como amor, rejeição, etc…. podem marcar a vida do bebé. As emoções não envolvem somente sensações, mas a capacidade de dar um sentido a elas, o que se torna possível por volta do 6o. e 7o.  mês, quando o feto  começa a desenvolver uma consciência de si mesmo, chamamos de ego pré-natal.

O ego (yo), é o produto daquilo que nós, como indivíduos, pensamos e sentimos sobre nós mesmo: nossas forças, impulsos, desejos, vulnerabilidade, insegurança, tudo isso formando o “eu”. A medida que o bebé se desenvolve e é capaz de sentir e lembrar, ou seja, ser marcado pela experiência, seu ego está se formando e ao longo deste desenvolvimento vai sendo capaz de descodificar as mensagens maternas.

As emoções desagradáveis da mãe, como raiva, ansiedade, depressão, etc. Dentro de certos limites, contribuem para o desenvolvimento do bebé porque perturbam seu isolamento, propiciando uma consciência de si mesmo. As mudanças emocionais exigem do bebé uma reacção, o força a criar mecanismos de defesas contribuindo para a percepção de si mesmo.

[2] Klein, Melanie, 1952, página 205 en soporte de papel. En soporte electrónico: Website: http://www.google.com/search?q=Melanie+Klein+Inveja+e+Gratid%C3%A3o+on+line&hl=pt-BR&lr=&start=10&sa=N.

[3] Palabra Mapudungun, usada por los chilenos, como si fuera castellano.

[4] Este comportamiento está analizado por Iturra en los textos de 2000: O saber sexual das crianças, Afrontamento, Porto, así como en los de 1966?????????????????????: O saber da infância, ICE, Setúbal y 1988: O crescimento das crianças, Profedições, Porto. Estos conceptos están analizados por el autor en la Revista Porto Historia de Buenos Aires, 2001 y 2002.

[5] Concepto de cultura, para Garza Cuellar, [1] la cultura puede ser definida en un sentido amplio, como todo lo cultivado por el hombre, ya que comprende el total de las producciones humanas, tanto en el ámbito material (como, por ejemplo, los productos del arte y la técnica) así como en el espiritual (donde se mencionan las ciencias, el arte y la filosofía).

En un sentido más restringido, ésta se constituye por diversos saberes, tanto de tipo especulativo como práctico, que la humanidad ha alcanzado y recopilado, en forma más o menos sistemática, a lo largo de la historia.

Bell, la define como un proceso continuo de sustentación de una identidad mediante la coherencia lograda por un consistente punto de vista estético, una concepción moral del yo y un estilo de vida que exhibe esas concepciones en los objetos que adornan a nuestro hogar y a nosotros mismos, y en el gusto que expresa esos puntos de vista. [2] Mientras que para Inglehart la cultura se entiende como: los valores, las creencias, las capacidades y la gregariedad de los miembros de una sociedad determinada. [3].Así, el sistema cultural constituye una estrategia de sobre vivencia para la sociedad, ya que  son los reglamentos sobre los cuales se funda un conjunto de personas que intercalan acciones entre sí para satisfacer sus necesidades. Ésta tiene una relación de apoyo mutuo con la economía y la política; es decir, bajo un sistema de creencias se justifica el orden social. Por otro lado, cualquier sistema sociopolítico se complementa y a la vez se apoya en un orden moral dado para obtener la legitimación de éste. Retirado de la Enciclopedia Net, Website: http://www.eumed.net/cursecon/libreria/2004/hjmc/3b.htm.

[6] Este estudio fue hecho en trabajo de campo, por el Antropólogo Raúl Iturra y los resultados fueron publicados en textos en Inglaterra, Francia, España, Hungría e Portugal. Lo interesante del caso e el análisis de la colaboración entre parientes, vecinos y amigos, que se deben favores. La primera observación de este sistema cultural, fue hecha al comienzo de los años 70 del siglo pasado, y la más reciente, a finales del Siglo XX, en las aldeas Gallegas de la llamada Parroquia de Vilatuxe, Galicia, España. Es el tipo de trabajo observado por el mismo autor en Botalcura, Huilquilemo, Pencahue y otros sitios de Chile. Esta forma material de cultura, tiene sus normas; decía una señora, al serle recordado que en el día siguiente era la “trilla” (malha) de su prima y que debía ir, respondió: ella no fue a la mía y y es tan prima mía como yo de ella: primas somos, primas quedamos. Estas normas son las referidas por los autores citados en esta larga nota de pié de página, que corresponde al lector entender.

[7] Vianda, en Cuba, significa frutos del huerto; en México, un fruto, en Chile, un tiesto para transportar comida caliente. Para saber más, website: http://www.google.pt/search?hl=ptBR&q=Vianda&btnG=Pesquisar.

[8] Klein, Melanie, 1957, Envidia y Gratitud, ya citado. Para referir Gratitud, que es el objetivo de esta parte del texto, es necesario referirse antes a la envidia: la envidia y las actitudes a que da lugar, interfieren con la gradual formación del objeto bueno en la situación de transferencia. Si el alimento y el objeto primario buenos no pudieron ser aceptados y asimilados en el estadio más temprano, esto se repite en la transferencia, perjudicando el curso del análisis. La convicción real, como a menudo vemos en pacientes menos envidiosos, implica gratitud por el don recibido. El paciente envidioso también puede sentir que no es digno de beneficiarse con el análisis, debido a la culpa por su desvalorización de la ayuda recibida. Yo no presumiría que el pecho es meramente un objeto físico para el niño. La totalidad de sus deseos instintivos y fantasías inconscientes infunden al pecho cualidades que van mucho más allá del alimento real que proporciona. En el análisis de nuestros pacientes hallamos que el pecho, en su aspecto bueno, es el prototipo de la bondad, la paciencia y generosidad materna inagotables así como el de la facultad creadora. Son estas fantasías y necesidades instintivas las que tanto enriquecen al objeto primario, de modo que éste permanece como fundamento de la esperanza, la confianza y la creencia en la bondad. Este libro trata un aspecto particular de las primitivas relaciones de objeto y de los procesos y formas de internalizar sentimientos, cuya raíz está en las formas orales de expresión pública. Me refiero a los efectos de la envidia sobre el desarrollo de la capacidad para la gratitud y la felicidad. La envidia contribuye a las dificultades del bebé en la estructuración de un objeto bueno, porque él siente que la gratificación de la que fue privado ha quedado retenida en el pecho que lo frustró. Entre la envidia, los celos y la voracidad debe hacerse una distinción. La envidia es el sentimiento enojoso contra otra persona que posee o goza de algo deseable, siendo el impulso envidioso el de quitárselo o dañarlo. Además la envidia implica la relación del sujeto con una sola persona y se remonta a la relación más temprana y exclusiva con la madre. Los celos están basados sobre la envidia, pero comprenden una relación de por lo menos dos personas y conciernen principalmente al amor que el sujeto siente que le es debido y le ha sido quitado, o está en peligro de serlo, por su rival. Para entender mejor la citación, consultar la página web: http://www.elortiba.org/mklein3.html o, para saber más, consultar el sitio:  http://www.google.pt/search?hl=pt-BR&q=Klein+Envidia+y+Gratitud&btnG=Pesquisar.

[9] sádico-anal: Sobre a fase sádicoanal da libido, o autor discorre sobre o componente instintivo do sadismo, mostrando em acção duas tendências opostas de prazer. Website: http://www.google.pt/search?hl=pt-BR&q=s%C3%A1dico-+anal&btnG=Pesquisar.

[10] Freud, Sigmund, 1917: Vorlesungen zur Einführung in die Psychoanalyse (“Introdução geral à Psicanálise)
Fase Oral
Primeiro estágio do desenvolvimento psico-sexual

Na fase oral, o prazer sexual, predominantemente relacionado à excitação da cavidade oral e dos lábios, está associado à alimentação.Quanto à oralidade, durante os primeiros dezoito meses de vida, a pulsão caracteriza-se por: fonte=zona oral, alvo=incorporação, objeto=aquele da ingestão do alimento.

A relação de objecto é organizada em torno da nutrição e colorida por fantasias que adquirem os significados de comer e ser comido (impulsos canibalescos). Portanto, a ênfase recai sobre uma zona erógena (oral) e uma modalidade de relação (incorporação).

Karl Abraham sugeriu a fase sádico – oral como uma subdivisão da fase oral, de acordo com as seguintes actividades:

Os conflitos orais são expressos através de sintomas como inapetência, vómito, hábito de ranger dentes, inibições da fala.

Uma estrutura de carácter oral caracteriza-se por traços tais como a ganância, dependência, intolerância, agitação e curiosidade.

A vivência de satisfação, postulada por Freud como a imagem do objecto externo satisfatório (capaz de dar um fim à tensões internas da fome), é responsável pela construção do desejo do sujeito e pela contínua busca do objecto que consiga repetir esta experiência primal. Website  http://www.geocities.com/~mhrowell/fase_oral.html.

[11] Malinowski, Bronislaw, 1916: Baloma; the Spirits of the Dead in the Trobriand Islands, The journal of the Royal Anthropological Institute of Greaat Britain and Ireland; website:  http://www.sacred-texts.com/pac/baloma/index.htm ; bien como el debate que tiene con Freud sobre el Complejo de Edipo, que, conforme el autor, no existe en el Archipiélago: Sexuality and its repression in primitive societies, 1921. El libro está escrito en inglés, publicado por Routledge and Kegan Paul, Pero es usada la citación en francés de 1927, porque el libro está retirado de la Net: http://www..uqac.uquebec.ca/zone10/Classiques_des_sciences_sociales.

[12] Freud, Sigmund, (1905)1967: Drei Abhandlungen zur Sexualtheorie, traducido al inglés en 1906, Pelicano, On Sexuality, 1906, ya citado. Dice en este texto, entre otros asuntos, ideas sobre la infancia que el mundo no había nunca oído: los estadios de desarrollo infantil:   « Premier stade de l’évolution libidinale: le plaisir sexuelle est alors lié de façon prédominante à l’excitation de la cavité buccale et des lèvres qui accompagne l’alimentation. L’activité de nutrition fournit les significations électives pour les quelles s’exprime et s’organise la relation d’objet ; par exemple la relation d’amour à la mère sera marquée par les significations : mangé, être mangé», pagina 457 del libro en francés que se usa, Presse Universitaires de France, Paris. Website   http://www.cobra.pages.nom.br/ecp-freud.html.

[13] Klein, Melanie, (1948)1957, Net1) El temor (del niño o niña, en este caso,) es haber dañado por el objeto y la ansiedad depresiva, que organiza una culpa no existente en la vida real, va acompañada de depresión por ese daño imaginario cometido  al objeto persecutorio que organiza la manía depresiva y al objeto denominado paranoide                                  .

2) El sujeto percibe sus impulsos destructivos dirigidos al objeto, el objeto se integra y es amado y odiado al mismo tiempo. Su consecuencia, como indiqué anteriormente, es la ambivalencia; es el amor y el odio no ya hacia objetos distintos (pecho bueno o pecho malo), sino hacia el mismo objeto.

Esta integración de objeto permite una mayor integración del yo. El objeto unificado es vivido como dañado. Sigue habiendo disociación entre un objeto total vivo y otro total dañado y moribundo.

La culpa devendrá duelo y la culpa llevará al concepto de reparación. Esta reparación permitiría creer en la posibilidad de la cura por el amor, pero se ve en los casos clínicos que Klein nos presenta, como esa reparación es siempre fallada.

La reparación forma parte de la posibilidad de sublimar y será lo que mantenga a raya la depresión. El duelo podría ser una forma de teorizar en Klein el tema del objeto perdido freudiano, que se transformará en un objeto que es necesario perder. Este duelo permitirá la identificación renovando la posibilidad de renovar los lazos con el mundo externo. Para desarrollar esta idea, de los conquistadores españoles instalados en el Perú llamaban a la región austral como valle de Chile, término que se utilizó posteriormente para todo el territorio al sur del desierto de Atacama y que luego se convertiría en el país actual. No se sabe a ciencia cierta el origen del nombre de Chile, pero existen varias hipótesis. Según el Abate Molina proviene de trih o chi, palabra de origen mapuche con la que se llamaba a un pájaro de manchas amarillas en las alas. Para el cronista del siglo XVIII, Diego de Rosales, provendría del nombre del cacique que gobernaba el valle del Aconcagua hasta la invasión de los incas antes de la llegada de los españoles. El historiador Ricardo Latcham sostiene que el vocablo se debe a un grupo de indios mitimaes, llevados a Chile por los incas, que provenían de una región de Perú donde había un río bautizado con ese nombre. Una teoría anónima sostiene que el origen es aymara, ya que el inca Tupac Yupanqui habría dado esa denominación a las tierras conquistadas al sur del imperio inca, hasta el valle del Aconcagua. También se enseña que es el resultado de la onomatopeyización del sonido de un ave nacional llamada trile o que sea originaria de las palabras aimará ch’iwi, que significa helado, o chilli, o “donde termina la tierra”. el sitio web  http://www.google.pt/search?hl=pt-BR&q=posici%C3%B3n+esquizo-paranoide&btnG=Pesquisa+Google.

[14] Instituto (Español) Nacional de la Salud Mental:  Depresión:

  • Estado de ánimo triste, ansioso o “vacío” en forma persistente.
  • Sentimientos de desesperanza y pesimismo.
  • Sentimientos de culpa, inutilidad e impotencia.
  • Pérdida de interés o placer en pasatiempos y actividades que antes se disfrutaban, incluyendo la actividad sexual
  • Disminución de energía, fatiga, agotamiento, sensación de estar “en cámara lenta.”
  • Dificultad en concentrarse, recordar y tomar decisiones.
  • Insomnio, despertarse más temprano o dormir más de la cuenta. (Lea sobre “El Sueño“)
  • Pérdida de peso, apetito o ambos, o por el contrario comer demasiado y aumento de peso.
  • Pensamientos de muerte o suicidio; intentos de suicidio.
  • Inquietud, irritabilidad.
  • Síntomas físicos persistentes que no responden al tratamiento médico, como dolores de cabeza, trastornos digestivos y otros dolores crónicos.

http://www.stayinginshape.com/3chsbuffalo/libv_espanol/m01s.shtml.

[15] la comunicación es segada, como se observa en las entrevistas, al tentar los parientes mostrar lo mejor de ellos, dar la impresión de una unión emotiva, en conjunto y alegre. Sin embargo viven separados, a pesar de Roberto visitar a su hijo a  la hora de comer o salir con salir con él de paseo, sin la madre del niño.

[16] El secreto más guardado es el que parece ser el de su padre con su madre: con su madre grávida de otro señor, cuya identidad se desconoce y cuya realidad como hecho, no es bien seguro. Este secreto, fue la base de las disputas entre padres e hija, especialmente con la madre que no se supo defender de un hecho que no sabemos si era verdad o no.

http://www.youtube.com/results?search_query=Manuel+de+Falla+El+amor+brujo&aq=f

Barenboim – “El amor brujo” (Danza ritual del fuego) Falla

Deixar uma resposta

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.