En defensa del ateísmo, de la discusion y del pemsamiento libre

En defensa del ateísmo, de la discusión y del pensamiento libre

 

Jorge Luis Rojas D’Onofrio

Rebelión

 

(4) Un enfoque científico

Existe una gran variedad de concepciones ateas del mundo, algunas son naturalistas, otras supersticiosas, religiosas, agnósticas… En este texto queremos presentar una concepción del mundo que podríamos llamar naturalista o científica, y que puede ser calificada de atea o de agnóstica dependiendo del sentido que se le dé a dichas palabras. Esta concepción del mundo no es ajena a ninguna persona, ya que todos, en mayor o menor medida, actuamos, a veces sin siquiera percatarnos, siguiendo los principios del método científico. Incluso existe evidencia de que muchos animales también actúan basados en los mismos principios. En este enfoque, las creencias no son nociones absolutas que pasan intactas de padres a hijos o a través de escrituras sagradas, sino que son nociones establecidas siguiendo una serie de pasos, y que pueden modificarse y ampliarse una vez establecidas. Este método puede ser resumido en las siguientes etapas: 

 

Percepción del exterior: nuestros sentidos nos permiten percibir lo que ocurre tanto en el exterior como en el interior de nuestro cuerpo. La vista, el oído, el gusto, el olor, el tacto, el hambre, la sed, el dolor, la comezón, el frío, el calor, son algunos de estos sentidos.

Percepción de nuestro estado de ánimo: nuestros sentimientos o sensaciones nos permiten percibir los estados emocionales en nuestra mente. La alegría, la tristeza, el afecto, el odio, el deseo, la sorpresa, el tedio, la decepción, el miedo, la melancolía, son algunos de estos sentimientos o sensaciones.

Formulación de hipótesis (inducción): nuestra mente crea creencias haciendo suposiciones a partir de las percepciones realizadas por los sentidos, sensaciones y sentimientos, estableciendo relaciones de causa y efecto. Por ejemplo, observar el encendido de una lámpara después de presionar un botón, puede llevar a la suposición de que el encendido de la lámpara es consecuencia de presionar dicho botón. Se crea entonces una creencia basada en dicha observación.

Contraste de suposiciones (según el principio de no contradicción): nuestro razonamiento funciona utilizando el principio de no contradicción, esto es, algo no puede ser y no ser al mismo tiempo. Ninguna de nuestras acciones tendría sentido si no consideramos este principio. No tendría sentido comprar un medicamento si este nos cura y no nos cura de una enfermedad. Si el medicamento cura, entonces lo mejor es comprarlo, si éste no nos cura, entonces lo mejor es ahorrar el dinero y no comprarlo, pero no hay ninguna acción lógica que pueda decidirse a partir de la creencia de que el medicamento nos cura y al mismo tiempo no nos cura. No hay ninguna acción lógica que pueda decidirse a partir de la suposición de que algo es y no es al mismo tiempo. Entonces nuestras creencias son contrastadas entre ellas, y de este contraste las creencias aumentan o disminuyen su credibilidad. Si una creencia no es coherente con el resto de nuestras creencias, es probable que la desechemos como una creencia válida. Un buen ejemplo de este mecanismo son los sueños. Los sueños son considerados sueños y no realidades debido a que son incoherentes con el resto de nuestras creencias. De igual manera una ilusión óptica (un espejismo en la carretera que parece ser un charco) es considerada ilusión y no realidad, porque contradice la mayoría de nuestras creencias (los charcos de agua no desaparecen rápidamente cuando nos acercamos a ellos).

Toma de decisiones a partir de nuestras creencias: Los seres humanos tratamos de aumentar las sensaciones o sentimientos agradables y de disminuir las sensaciones y sentimientos desagradables. Para eso tomamos decisiones basados en nuestras creencias imaginando las posibles consecuencias de nuestras acciones.

En resumen, los seres humanos sentimos, hacemos suposiciones simples a partir de lo que sentimos convirtiendo dichas suposiciones en creencias, tratamos de que nuestras suposiciones sean coherentes, por lo que desechamos las suposiciones más incoherentes con nuestras creencias, y realizamos acciones a partir de esas creencias tratando de maximizar nuestra felicidad. Las acciones probablemente producirán nuevas percepciones que harán que ampliemos o modifiquemos nuestro sistema de creencias previo.

Las leyes científicas son establecidas y modificadas utilizando el mismo mecanismo de suposiciones y contraste de creencias. Después de numerosas experiencias, los científicos establecieron que dos planetas se atraen con una fuerza proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que las separa. Después de varias experiencias, una persona establece la creencia de que el sol aparece y se oculta regularmente en un ciclo que dura veinticuatro horas. Pero también son establecidas de esta manera creencias más cotidianas, incluso muchas creencias religiosas y supersticiosas. El hecho de que una plegaria se realice antes de la curación de un enfermo puede producir la creencia de que la plegaria es la causa de la curación.