Yo, Maria del Totoral. Ensayo de etnopsicologia de la infáncia

casas de adobe usadas en la éreas rurales de Chile e de América Latina

Escribí este libro en la parte más pesada de esas enfermedades que matan.

Mi suerte fue que el Ministro de la Ciencia, Tecnologia y Eseñanza Superior y mi antigua alumna, hoy compañera, Maria de Graça Pimentel Lemos, me llevaron a los mejores médicos. Parte de mi terapia para librarme de la muerte, fue escribir. Éste es el primero que escribí en 2007 y entregare por capítulos en Aventar. Una parte; la otra, corresponde a mi hermana analista, Blanquita Iturra de quien nació la idea para curarme, completar en breve. Agradezco a todos los que se interesaran por mí, me visitaron, me enviaran bouquet de flores y me acompañaran en los tristes días que apenas podía mover el cuerpo par air de la cama a ésta silla. Pero la persistencia siempre gana la causa que es nuestro objetivo. Vamos al libro…

Este ensayo, es el resultado de una conversación entre personal para médico, antropólogos, personal clínico y personas en tratamiento para curar sus depresiones y angustias. Es, diría yo, el resultado de la preocupación y del análisis de una terapeuta, encargada de un programa para restituir el sufrimiento de personas abusadas sexual y emocionalmente, en su infancia, por adultos mayores. Abuso sexual que consiste en la penetración anal, bucal o, simplemente, caricias, seducción de crianzas de sexo indiferenciado, engaño con presentes, persecución de un cuerpo adulto que procura placer sexual y emotivo en pequeños que aún no comprenden la relación adulto-crianza en su etapa de erotismo más animal. Normalmente, es la penetración por un pene masculino, desarrollado y adulto, dentro de un cuerpo pequeño, que emocionalmente no entiende aun, cuales las alternativas de la vida y su derecho a decir no a ese juego erótico, como es llamado. La infancia es una época definida e establecida, como definen varios de los autores que vamos a estudiar, Definiría yo esa época, como la distancia cronológica, emotiva, que existe entre seres humanos que han sido concebidos pero aun no han nacido, y su entrada en la Historia, a su conciencia de no ser apenas una persona entre muchas, bien como muchas personas juntas en la diversidad de edades, bien como un conjunto de ellas, que comparten la diferencia del entendimiento del mundo y de las relaciones sociales.

Hablar de infancia, es referirse a una época que recorre un camino corto y bien trazado. Infancia es lo que un grupo social entiende como personas que aun no hacen parte de la vida de todo ese grupo: hay jerarquías prenatales y entendimiento de ese mismo grupo, el día que los más nuevos comienzan a interactuar con sus amigos y vecinos, parientes, que definen su jerarquía de forma diferente en cada época de sus vidas. Sobre infancia, se tiene hablado.

Nací, afirma María de Botalcura[1] y del Totoral[2]. Nací, porfiaba, afirma y lo da como un hecho esta dicha María del Totoral. De un sitio que pertenece a otra lengua, al Mapudungún, la lengua de los Mapuche que tienen habitado Chile desde que no hay memoria escrita, por uno de los grupos nativos que, mayoritariamente, poblaba el territorio, dedicando su tiempo a la guerra y a la caza.  O desde la llegada de habitantes de pueblos de otros Continentes, los españoles, en el Siglo XV, primera fecha de pueblos con calendarios que enseña la distancia de acontecimientos, su importancia y fija hechos que forman la memoria y marcan acontecimientos de relevancia para los nativos, sus interacciones con extranjeros y la jerarquía que entre ellos se establece a lo largo del tiempo. Fecha definida por la retirada de la Nación Inca, pacifista, deseosa de enseñar y de huir de los que hacen mal al prójimo. Totoral[3] fue una frontera entre Hispánicos, Mapuches, significando en Castellano Quebrada Honda, o extensa con alto y bajos, hondonadas y cerros, como Totoral se entiende en Mapudungun, en Quechua y otras lenguas nativas, como las usadas en el Ecuador y, especialmente en la Región del Maule, en el Centro de Chile y designa las aldeas del mismo nombre, derivado el nombre de los millares de hectáreas que constituyen la Hacienda denominada Totoral[4] derivada Botalcura, de la hacienda del Totoral. Aldea de Botalcura, parte de la extensa Hacienda del Totoral, de la cual hace parte la villa de Botalcura un pequeño sitio, apenas una calle de la más grande aldea del mismo nombre. La tierra pertenece y ha pertenecido siempre a una familia, desde el S. XVIII, ascendientes del único propietario actual, por línea consanguínea, con acta de herencia y contrato firmados. El único propietario de hoy en día, ha sido Carlos Villarroel Varela, que casó con una viuda con dos hijos, los que pasaran a ser herederos por afinidad. Poco interesados en la labranza, los herederos venden la Hacienda, dividida en lotes extensos, a comerciantes interesados en la producción de bienes para vender. En el tiempo del nacimiento del padre, la ley determinaba que los hijos nacidos fuera del matrimonio y no reconocidos como tal por el progenitor, no tenían derecho ni a la herencia ni al nombre del progenitor. María Cecilia tenía pena de su padre, el verdadero propietario de los bienes, si no fuera por causa de ley y por demorar el reconocimiento de su padre, por el padre de él. Por estos motivos, ella nunca usa el nombre de su progenitor, pero sí el de su marido. Mal casó, cambió su nombre; como consecuencia el nombre de su padre nunca es usado. Él debía llamarse Carlos Villaroel Poblete, mas, al no ser hijo de matrimonio, tenía apenas el de la madre, Poblete. El nombre más usado por ella, era el primero de su marido, Grez, siendo el marido Roberto Grez. Era considerado como parte de su familia, hasta descubrir que, en sus 12 años, está grávida, por sus relaciones íntimas con el amigo de la familia, 13 años mayor que ella. No usa el nombre del padre, por la inmensa rabia porque el hombre que más ama, su padre, no tiene derecho a la propiedad, al nombre del padre, voir, a la filiación Su padre era hijo sin contrato civil o ritual entre sus progenitores, no legalmente reconocido por su abuelo paterno. Hijo de una empleada doméstica, con el privilegio de dormir con el patrón, soltero, quería reconocer al hijo que tenia, en edad avanzada. No hubo tiempo para ello, al casar con una viuda extranjera con dos hijos. Al fallecer Carlos Villarroel Varela, la herencia pasó a su viuda y a los hijos de ésta, como sabemos, lo que causó mucho disgusto a María Cecilia y la convirtió en un ser humano lleno de rabia, con devoción apenas para su padre, Julio Hernán Pobrete. No era socialmente reconocido ni como persona ni como miembro de la familia, con legal acceso a los bienes. Su padre, pues, era  hijo ilegítimo, no legalmente reconocido como miembro de la familia y no propietario legal de toda la tierra, hasta la fecha de la Reforma del Código Civil Chileno, en el año 2000. Tierra que sería toda suya, al no haber distinción de Derecho entre miembros de la familia. Esa tierra, que María del Totoral querría para sí y su familia. María del Totoral, enferma, con rabia, a sentirse perseguida al no hacer parte de la genealogía de la familia, que es lo que ella analiza con su terapeuta. Porque se trata de un caso de terapia aplicada a un ser humano paranoide, por un miembro del PRAISE (Programa Integral de Asistencia y Recuperación de violencia intrafamiliar, de 1999; más tarde, en 2006, es creada la Secretaria Nacional de la Mujer o SERNAME, dos Programas separados, unidas por la solidaridad de sus acciones), pasan el caso de María de Botalcura, de un comportamiento infantil dentro de una edad que corresponde a la de una adulto. Es el caso de María de Botalcura cuyo comportamiento es infantil a los cinco años de edad, y, sin embargo, es forzada a ser mayor. El comportamiento infantil, como lo define el discípulo británico de Melanie Klein, Wilfred Bion[5], consiste en no entender el mundo dentro de la Historia y pensar que el mundo está centrado en él. Análisis que hace para pequeños que luchan contra sus adultos por falta de alimentación que el adulto debe proporcionar, cariño que los mayores definen en sus relaciones emotivas como acogimiento o rechazo. Bion acaba por definir la vida adulta, al entrar los más pequeños a la comprensión de ser parte de la interacción social, con sus responsabilidades y deberes.  Historia del grupo social de adultos, combinado con el comportamiento de la infancia y su definición de la entrada al mundo por la puerta que define una edad mayor, una edad que hace de los más pequeños, mayores de infancia. El adulto es capaz de definir sus objetivos, buscar sus amigos y definir el campo o espacio en donde desea estar y con quien[6]. En el caso de María del Totoral, existe una conducta adolescente tortuosa, que sus hermanas, siete años más nuevas deseo de no pertenecer a ella. Es diferente as sus hermas, poco alegre e depresiva. El resto de la filiación, que ella, no parecen tener, son, contrario, son alegres y comparten esa alegría con parientes, vecinos y amigos, primos y hermanos. De forma diferente, María del Totoral actúa con miedo y con vergüenza. María Cecilia tiene esa vergüenza de que en la casa de su familia, su propio hogar, su lar, existan apenas una silla para cada persona, una mesa para comer y hacer todo tipo de trabajos, desde los de la escuela, hasta preparar la comida. Protesta permanentemente por la no existencia de elegancia de la casa hecha de tierra, totora, agua y ladrillos cuajados al sol, después de secar la mezcla de barro al viento y al sol.[i] Este es el motivo por el cual, al llegar a su casa, se encierra en la bodega y se esconde de la familia y de los vecinos. El Autor citado describe con epopeya y grandeza las formas de vivir chilenas, especialmente en sus libros citado al pié de página Acepta con cierta vergüenza el comportamiento abierto y elegante, comportamiento que ella denomina “hippie”, de sus primos que vienen de Santiago, vestidos con ropas poco usadas en la casa de la abuela materna, la parcela de parte de la aldea de Pichingileo, adjudicada en lotes a la familia Herrer
a por el lado del marido de la hermana de la madre (ver genealogía). Formas de vestir y de usar la ropa y las maneras de comportamiento, que ella denomina elegante. Hay juegos a los que no está habituada, formas eróticas de ser acariciada, sea por una prima con la cual duerme, sea con un primo que la penetra sexualmente.

María Cecilia tenía 10 u 11 años, pero tenía más miedo de ser despreciada y dejada sola, de ser considerada aparte, ser despreciada, considerada y aceptaba el objetivo que entre ellos se denominaba erótica, de libido,  hasta el punto de no confidenciar a su madre –a quien temía pero amaba como madre y adulto cuyos lazos de emotividad procuraba., Quisiera o no, moría por hablar sobre las relaciones con su prima, que la acariciaba, masturbaba, refregaba su cuerpo sobre ella, sin María Cecilia sentir nada. Excepto temor de hablar y ser despreciada por no saber guardar en secreto comportamientos que eran de adolescentes y no de “los viejos” como las amenazas de su prima para tener placer[7].

Otra estrategia de su vida, es aprender a huir de su elegante primo Bruno de 13 años, que usa el cuerpo de María Cecilia por el recto, relación siniestra para María de Botalcura, y de placer para el primo. Siniestra perspectiva para María del Totoral: hasta el día de hoy, para María Cecilia, parte de su recto ha quedado dañada, por los juegos de Bruno. Estas experiencias masoquistas hacen de ella una mujer, que lee mucho para olvidar los atropellos. A los a los 39 años de edad, es una mujer que debe Silva Castro un saber que reunió casi toda la producción de Baldomero Lillo en sus Obras completas 8 que incluye, además, una valiosa introducción biográfica tener cuidado al usar su cuerpo por causa de los daños infligidos a ella por su erótico primo. Relación siniestra por ser [ii]Bruno un rapaz sin cuidado en la intimidad: sabe de grosería y María del Totoral, en su miedo, se somete a los deseos de Bruno. Como acontece con el ejemplo de héroe para las letras chilenas, descubre gran escritor Enrique Barrios y su libro sobre mayor: Gran Señor y Raja diablos, escrito en dos volúmenes y de fuerte erotismo, Editado por Nasimento, de 1967. María del Totoral no conoce el libro, pero lo vive sin saber.[iii] Por otras palabras, una mujer pequeña que aprende que, en la vida social, hay relaciones necesarias de aceptar, para no perder otras: no pierde las casas de las tías, las ropas que les compran, la simpatía de poder interactuar con los suyos, desde que el erotismo participe.

Nadie se opone al erotismo, excepto quien el miedo a él, que es lo que acontece con María de Botalcura. Su vida entera está subordinada al placer de los otros: tiene miedo de vivir. Como comenta su terapeuta, es una adulta infantil, como tantas mujeres que participan del PRAISE. Se aísla, lee en la naturaleza, en los robles, aprende a montar a caballo a los tres años y acompaña a su padre en cabalgatas para rodear ovejas, vacas, caballos, transportar cubas de vino, etc. Lo más importante en esta época de su edad, como la muy leída novela de Dickens, David Copperfield,  nos sorprende con sus escondrijos, mentiras, abusos, miedos, que hacen de la citada novela una honra para el autor y una gloria para su país.[8] Después de vivir las aventuras que, desde los cinco años, tuvo que experimentar. Como Copperfield vivió, hasta triunfar.  En un país en el extremo del mundo, la cárcel, la miseria de América Latina, que tenía ganado su revolución recientemente a los días de que hablo. Copperfield, 400 años antes, había ganado su libertad.  María de Botalcura vivía en la esclavitud de su organización social, en la diferencia de las formas de de encarar maneras de vivir, en la locura del rango social, en las apariencias, en el lugar geográfico en que los hechos acontecen. En los extremos del mundo y en los laceres de trabajo que cada pueblo tiene. En diferentes edades, con diferentes experiencias, diferente tratamiento de sexo. Su imaginación, para huir de las humillaciones, se alimenta con estos textos y no habla con nadie.

En la Botalcura de María, la mujer era para servir intimidades eróticas, los hombres debían tener vergüenza del papel que jugaban; en la tierra de Copperfield, sería una señora de respeto, fuera cual fuera su rango social. Las mujeres en los dos sitios, eran fundamentalmente femeninas, lo que dependía del lugar social que ocuparan. El tratamiento, galante en Gran Bretaña desde la Revolución hecha en el Siglo XVII, la revolución de la tierra de María de Botalcura, heterogénea entre la subordinación a los elementos coloniales y el poder que de la tierra de Copperfield había llegado: poco era el respeto por el sexo femenino era mayor que la Botalcura de María, donde la mujer era un símbolo libidinoso: en la de Copperfield, gentil, erótico, y seductor.

Nací, pues, dice ella, en el pueblo de una hacienda de grande extensión, denominada Hacienda del Totoral, dentro de una pequeña villa denominada también Totoral, en la aldea Totoral, y fui criada en parte, en un pueblo denominado Botalcura, parte más pequeña de la Hacienda del Totoral. Hacienda a la cual pertenecían los dos sitios y de propiedad del padre del padre de María del Totoral – su abuelo paterno- como me gusta llamarla. Carlos Villaroel que nunca casó con la madre de Julio Poblete, una de las sirvientes domésticas, que tenía el privilegio de vivir y dormir con él, una empleada doméstica de la casa del patrón propietario y patrón, Carlos Villarroel Varela.

Hija de Julio Poblete (el padre de Maria del Totoral tiene apenas un apellido. Hijo de madre que no casó con su padre, el no cumplimiento de la ley castiga a la mujer, que pasa a ser, lo que, en los años 60 del Siglo XX, era una vergüenza social: Ni derecho a una jerarquía de igualdad entre varios que debían compartir lo que se llamaría ética y moral que gobierna esa igualdad entre seres que se consideran iguales, con derecho a vida política, ejemplo social, identidad dentro de la cultura.   Los hijos de padres casados- es decir, con trato civil y rituales organizados y cumplidos- tienen dos apellidos, hecho social que indica la distancia, los derechos y los deberes que existen entre todos ellos. El contrato matrimonial define las prohibiciones de unión entre personas que han contraído un vínculo de unión familiar por afinidad – el padre del novio no puede casar tener relaciones eróticas con la mujer de su hijo: es parte del foro criminal, denominada incesto. De la misma manera, el contrato nupcial permite la libertad de relaciones íntimas entre seres humanos sin contrato consanguíneo, liberta para poder casar. Es el caso de María Cecilia, como vamos ver más adelante. Los hijos de matrimonio contractual y ritual sin relaciones consanguíneas, definen un campo de abertura para establecer una nueva ramificación familiar. Se denomina contrato matrimonial y no cierra la puerta a nadie que no haya contraído una relación conyugal previa. Hijos de matrimonio de cónyuges, tienen una genealogía de varios grados, como veremos más adelante, que definen la proximidad o la distancia entre seres humanos. Esos cónyuges que han cumplido el ritual que la ley manda y establece, tienen dos apellidos; este nombre muestra ser de hijo de madre soltera, de una madre que convive con su patrón, empleada del mismo, propietario y subordinada a él, es decir, su esclava[9], por nombre, Eugenia Poblete  Días de Pingileo. (Ver genealogía). Tiempos en que la filiación tenía importancia social, legal y socialmente pública, como en la tierra de Copperfield.   El nacimiento de María Cecilia, fue marcado con el destino de la alegría y la fatalidad. Nacimiento, parte de la Historia a la cual se pertenece, de la época en que se nace, los años en que se vive; de la dependencia de los mayores, de los lazos de emotividad con los más pequeños, de la confianza que en ellos se deposita, de la orientación que a ellos se da o que ellos buscan de ellos, sus adultos de confianza. Era necesario definir lo que es un adulto de confianza. La filiación define el parentesco, derechos y distancia, quien pertenece a quien y quien queda prohibido a otro.[10] En mi experiencia, es la persona que la infancia cree, ama, pregunta y acepta su respuesta y cita lo que dice como una verdad que no se puede refutar, que nunca seria mentira. No digo que esto acontece con todas las relaciones adulto-infancia, pero si en la mayor parte de ella. Hasta el punto de temer una relación, por ser muy dura la respuesta que el adulto pueda dar. O los niños no entender esa repuesta y no tener la osadía de contestar. Es lo que he observado no solo entre los niños que he estudiado en Europa y América Latina, bien como los análisis hechos por otros investigadores dentro de esta materia, como veremos. La cuestión es: qué tipo de            preguntas se hace el adulto sobre el niño y qué tipo de ideas define: si de confianza o de duda. Normalmente, he observado que el adulto piensa que el más pequeño miente, qua abastece sus necesidades a su manera, creando un mundo a su modo de pensar, en conjunto con sus amigos y parentela. Esto es lo que no aconteció con Cecilia de Botalcura. Si podía encerrarse en la bodega de la casa a matar las pulgas de su gato, que usaba para hacer huir a los vecinos. Matar pulgas de su gato, que hacía huir hermanas y vecinos por temor al contagio de garrapatas o de otras dolencias del animan, era su pasa tiempo favorito. Gato que sometía a crueles caricias, como arrancar el pelo, matar sus pulgas y no permitir que nadie entrara a este sitio. Desde luego, todos huían de esta sitio de crueldad, que solo mostraba su deseo de soledad. En su deseo de soledad, inventaba historias, como esa de ella no ser hija de su padre, apenas de su madre, que ya estaría embarazada en el tiempo del matrimonio.

María Cecilia calculaba sus puntos de crueldad. Un día, con la libreta de familia en mano, invadió la privacidad de sus padres y mostró libreta da casamiento, guardada en una caja que ella había pillado, para probar el cómo y el porqué su padre no era el de ella, para espanto de esa trabajadora mujer, María del Carmen Días Jara. Esa madre sufrió y retiró la conversación a su hija. Esa hija que en la vida privada era un almíbar y en la pública, una buena amiga.  Como dice en la entrevista que me concediera, era la hija mayor, por tanto le correspondía hacer de persona líder del grupo de familia. Papel que no gustaba tomar y del cual supo huir. Al contrario, en la vida pública, era amable y sencilla; en la vida de casa, vivía escondida de la familia. Hasta el punto de desconfiar, como narré antes, de ser hija de su padre: en la libreta mencionada, está registrado como nacida 7 meses antes del matrimonio de sus padres. Y los acusa de no ser sus progenitores, especialmente a su madre, que habría tenido una relación en Pichingileu – tierra de parcelaros, como defino más adelante. Su padre, a quien ella amaba mucho, habría casado con ella para defenderla de una honra no cumplida. Especialmente, dentro de una familia con hijos nacidos fuera del matrimonio, resultado de relaciones ocasionales a veces o de relaciones no cuidadas, como aconteció con ella a los 12 años de edad.  Por otras palabras ataca a la honra de su madre, sagrada en Chile e beatifica a su padre. Éste buen señor ni podía ejercer su derecho más sagrado: el de patria potestad[11].

Como dice Melanie Klein (1948) 1957, en su ensayo Envidia y Gratitud, Imago, Brasil. No es extraño, sin embargo, que esos pequeños busquen el amparo de sus adultos. Adultos que saben decir, para el pequeño, lo que debe ser hecho en definitivo, como difícil es para ellos tomar una decisión en relación a otros adultos y, especialmente a los m. Una situación difícil para una infante, tal vez la situación difícil, sea, la de optar, la de saber decir si o no: no tiene conceptos, no tiene palabras, no tiene ideas, aún no entró en la Historia y apenas sabe reproducir lo que ve hacer a los adultos más próximos, cuando hay confianza entre ellos, cariño, comparación con comportamientos de violencia intrafamiliar de otros familiares y vecinos[12].


[1] La protagonista de este texto no gustaba del sitio por pertenecer a un hombre soltero, padre de su padre, que quería reconocerlo como su hijo al final de su vida. Hijo de una empleada doméstica de la casa, conforme el Código Civil Chileno, tenía derechos apenas al apellido de la madre y los bienes de la propia. Es así que María Cecilia Poblete deriva su nombre de Pobrete adjetivo que significa pobre, sin recursos, muy usado entre el pueblo chileno, que cambia la letra l por la r. Website: http://www.geocities.com/vallelimari/t-totoral.htm . cansada de vivir esa aldea,   manipula a la familia para salir de la aldea Totoral, de la Hacienda Totoral e ir a vivir a la de Botalcura, Concejo de Pencahue. Ver mis libros sobre el tema, años 1998, Profedições, Porto, y 2000, Afrontamento, Porto. El primero se titula: Como era quando não era o que sou. O crescimento das crianças. El segundo,: O saber sexual das crianças. Desejo-te, porque te amo. Por los títulos se puede adivinar que están escritos en luso portugués

[2] La hacienda Totoral, fue también adquirido, en partes por contrato de compra, en partes por donación, por derechos adquiridos conforme la ley Hacienda, por la família Cortés Gaete en el Siglo XVIII, tiempos en que Botalcura era ya una aldea, que más tarde pasa a ser de la familia Villarroel por línea consanguínea y de Acuerdo al Derecho y a la Ley que imperaba en el Continente Europeo. Los erechos sobre la tierra, adquiridos de la Corona Española, propietaria de todas las nuevas tierras descubiertas desde el Siglo XV,  fueron transferidas a lo que hoy es el Continente Latino Americano. Usos que, transferida al territorio que refiero en el Siglo XV, se sobreponen a varios tipos de Derecho del Estado Español, y a derechos, culturas, usos y costumbres donde naciera y viviera la protagonista de este texto no gustaba del sitio por pertenecer a un soltero, padre de su padre, que no quería reconocerlo hasta el final de su vida.

Hijo de una empleada doméstica de la casa del propietario, el hijo nacido, solo tenía derechos legales, como define, para sus nacionales, el Código Civil de Chile de 1842: derechos apenas al apellido de la madre y a los bienes de la propia. Así María Cecilia Poblete deriva su nombre de Pobrete, como fue explicado antes. La prueba está en la página web: http://www.geocities.com/vallelimari/t-totoral.htm En un momento de sus vidas, manipula a la familia para salir de la aldea Totoral, villa de la Hacienda Totoral e ir a vivir a la villa de Botalcura, parte de la aldea Botalcura, de la Hacienda Totoral, Concejo de Pencahue. Ver mis libros sobre el tema, años 1998 y 2000.

Los habitantes de estas villas, se entienden en Quechua, Aimara, Mapudungun y otras lenguas nativas, combinadas con el castellano que se usa hablar en Chile.

[4]TOTORAL: (3), (*), palabra mapudungun que en castellano chileno significa caleta, punta y quebrada. Derivado de totora.  Totoral también significa lugar poblado de […]. Referencia en.: Lenz, Moringa, Alonso, Moliner, Medina, RAE, Rojas, Román y Ortúzar (Morales) Totoral, de forma literaria, significa paraje poblado de totoras. Dic. Ac. 13 (Lenz, sv. totora). // Totoral. Junco abundancia. (Totora).- […] (Márquez).  Ver también otros significados de totora, en la página en la web:  http://www.geocities.com/vallelimari/t-totoral.htm

[5] Bion, Wilfred, 1966: Learning from experience, Karnak, Londres

[6] En Learning from experience y en la síntesis hecha por Joan and Neville Symington sobre The Clinical Thinking of Wilfred Bion, Routledge, 1997, traducido al portugués por Dália Dantas en 1999: Desde las páginas 22 a 47, comportamiento privado. al análisis es hecho y entendemos por qué María de Botalcura se separa de su familia en su rabia.

[7] Es lo que Sigmund Freud denuncia como comportamiento real y denomina Aberraciones Sexuales, en su libro de 1905, escrito en su lengua natal, o magiar: Three Essays on the Theory of Sexuality, traducido al inglés en 1906. Llama aberración, a la desviación del objetivo sexual, que estaba definido como entre hombre y mujer adultos.

[8] Dickens, Charles, 1869: The Personal History and Experience of David Copperfield the Younger.

[9] En la época de los años 30, 40, etc., del Siglo XX, la clasificación de la filiación ilegitima era antisocial. O tal vez, jerarquizaba a las personas por una corrida para ser aristócrata, burgués o tener mejor colocación. Había los hijos de padres sacrílegos –mujer y sacerdote; ilegítimos o de madre no casada a convivir con el padre de su prole o adúlteros; naturales, hijos de madres cuyos padres habían huido; legitimado por casamiento posterior de los padres, amancebados o hijos de mujeres que vivían con hombres de otras mujeres, todo lo que fue mudando en el siglo XIX y XX. La sospecha de María Cecilia era ser hija de un padre que casa con su madre para ocultar una vergüenza social: la de no ser hija de su padre. El matrimonio de Julio Pobrete y Eugenia Jara, habría sido por causa del embarazo de Eugenia y su Julio, en su bondad, casa con ella para salvar esa legal vergüenza social que causa la paternidad fuera del Derecho Contractual. Y esto causa amargura en su vida.

[10]La filiación produce diversos efectos jurídicos de gran importancia, tales como la nacionalidad, el estado civil y el derecho de alimentos.]] La filiación es el vínculo jurídico que une al padre o madre con su descendencia, que genera derechos y deberes recíprocos. La filiation est le lien qui unit un enfant à ses parents, que ceux-ci soient de sexe différent ou de même sexe. Ce lien peut être établi par le sang ou, dans certains cas, par la loi ou par un jugement d’adoption. Une fois établi, il confère des droits et obligations à l’enfant et aux parents, quelles que soient les circonstances de la naissance de l’enfant. Tipos de filiación

Comment s’établit la filiation ?

La filiation par le sang

Le constat de naissance

À la naissance d’un enfant, l’accoucheur dresse un constat à l’intention du Directeur de l’état civil , constat qui énonce le lieu, la date et l’heure de la naissance de l’enfant et son sexe, de même que le nom et l’adresse du domicile de la mère. Il en remet un exemplaire aux personnes qui doivent produire la déclaration de naissance.

La déclaration de naissance

Les père et mère, ou l’un d’eux, doivent, dans les 30 jours suivant la naissance de l’enfant, fournir au Directeur de l’état civil une déclaration de naissance accompagnée d’un exemplaire du constat de naissance. S’ils sont mariés ou unis civilement, l’un ou l’autre des parents peut déclarer la filiation de l’enfant à l’égard de son conjoint. Dans tout autre cas, la déclaration de naissance doit être signée par l’un des deux parents ou par les deux, et cette déclaration ne vaudra qu’à l’égard de la personne qui l’aura signée.

La déclaration de naissance doit être faite devant un témoin qui doit la signer. Elle énonce le nom attribué à l’enfant et son sexe, les lieu, date et heure de la naissance ainsi que le nom et l’adresse du domicile du père, de ceux de la mère et de ceux du témoin. Elle énonce également le lien de parenté qu’ont avec l’enfant les personnes qui la produisent.

La filiación puede generarse mediante el acto natural de la procreación, o mediante el acto jurídico de la adopción. En algunos sistemas jurídicos existen diferencias en el tratamiento legal de los hijos biológicos y los adoptados.

En el caso de la filiación de origen biológico, también se distingue entre la filiación matrimonial, cuando los progenitores están casados entre sí, y la filiación no matrimonial (o extramatrimonial), en caso contrario. En algunos ordenamientos jurídicos existen diferencias en el tratamiento, dependiendo del tipo de filiación, donde el hijo de filiación no matrimonial (antiguamente llamado hijo ilegítimo) puede tener menos derechos que el de filiación matrimonial.

[editar] Formas de determinar la filiación

A través de la inscripción de su nacimiento en el Registro civil. La filiación con respecto a la madre, generalmente, no arroja ninguna duda (salvo suplantación), pero para el padre se establecen presunciones de paternidad (sobre todo para el caso de ruptura del matrimonio por divorcio o muerte antes del nacimiento).

Mediante sentencia firme. Este caso es aplicable para adopciones, o para reclamaciones de paternidad. La sentencia también se inscribe en el Registro civil, con el fin de dar publicidad a un hecho que tiene importantes consecuencias frente a terceros. Quelles sont les conséquences de la filiation ?

Les responsabilités parentales

L’autorité parentale

Les parents exercent ensemble l’autorité parentale. Si l’un d’eux décède, est déchu de l’autorité parentale ou n’est pas en mesure de manifester sa volonté, l’autre parent exerce seul cette autorité.

Les parents ont envers leur enfant les droits et les devoirs de garde, de surveillance et d’éducation. Ils doivent le nourrir et l’entretenir. Le titulaire de l’autorité parentale peut déléguer la garde, la surveillance ou l’éducation de l’enfant. Que la garde de l’enfant ait été confiée à l’un des parents ou à une tierce personne, pour quelque raison que ce soit, les père et mère conservent le droit de surveiller son entretien et son éducation et sont tenus d’y contribuer à proportion de leurs facultés.

Les droits et les devoirs des parents envers leur enfant restent les mêmes que les parents soient mariés, unis civilement, conjoints de fait ou célibataires, qu’ils vivent ensemble ou non, qu’ils soient séparés ou divorcés, et que la filiation soit établie par le sang, que leur enfant soit issu d’une procréation assistée ou qu’il ait été adopté.

En plus des devoirs et obligations liés à l’autorité parentale, les père et mère, s’ils sont majeurs ou émancipés, sont de plein droit tuteurs de leur enfant mineur afin d’assurer la représentation de ce dernier dans l’exercice de ses droits civils et d’administrer son patrimoine.

Website: comentários com textos: http://es.wikipedia.org/wiki/Filiaci%C3%B3n

[11] Patria potestad.

Es el conjunto de derechos y deberes que corresponde al padre o madre sobre los bienes de sus rijos no emancipados (articulo 243 J.C.

La patria potestad también se ejerce sobre los derechos eventuales del hijo que esta por nacer.

Se regula la autoridad, paterna en los derechos entre padres e hijos, especialmente en la gestión de los bienes de estos últimos. Se busco la uniformidad, es decir, que la patria potestad depara de tender una connotación puramente patrimonial. . Es necesario seguir como la distinción se siga cono la distinción.

En la legislación anterior a 1948 anterior considera la Patria Potestas, escrito así en latín en la ley, puede ser ejecutada por el padre o la madre, que tengan una relación legítima; el artículo 240 del Código Civil antiguo, excluía de la filiación a la  descendencia de hijos concebidos y nascidos fuera de una relación contractual: los hijos ilegítimos o resultado de relación de fuera del matrimonio, el adulterio, por ejemplo o quien tomaba la gestión de los hijos menores sin padres que los hayan legitimado. La disputa, sin embargo era la quién administraba guardaba la Patria Potestad o la gestión de los bienes de los hijos nacido fuera de contrato o resultado de una relación sin ligación de Derecho o ritual..

En la legislación actual, después del año 1948. Legislación actual define que la ejerce el padre o la madre, a secas, sin ninguna explicación. Fue necesario recurrir a la jurisprudencia, para saber que la mayor parte de las veces, sino todas las veces, la Patria Potestad es entregada a la madre, especialmente de hijas menores de edad.

Antes de la reforma, la representación legal de los hijos naturales, corresponde al. guardador o curador que se haya sido designado en Tribunal de Menores, designado no al padre o madre que lo haya reconocido.

Consecuencia: para ser el padre el encargado de la tutoría, debía probar como se las podía arreglar para trabajar, guardar el sustento del hogar y tratar de los hijos. Decisión tomada en tribunal de audiencia abierta, como prescribe el Art.l 349 del Código Civil chileno, después de varias reformas al de Andrés Bello de 1848. La sociedad cambia y abre puertas antes siempre cerradas por la ética dominante.

Los padres están en igualado de condiciones, en la relación a la patria potestad: la relación entre los padres es semejante, en relación a la patria potestad. Si así no fuera, se puede importar la naturaleza de la filiación, que define derechos y deberes entre los padres, casados o no la naturaleza de la filiación es una proceso que relaciona una estructura denominada patria-filiación.

La Ley sólo se refiere a padre o madre y no encontramos concepto como hijo de familia y padre o madre de familia.

[12] Me he referido a este tema en innúmeros textos, citados más en frente. Hoy en día, desde agosto de 2006, es el proyecto de Ley de violencia familiar, que substituye a la Ley de 1991 sobre Derechos Humanos, ambas citadas más en frente.


[i][i] Baldomero Lillo, es quien mejor describe la relación de niñas entre si cuándo niño y sus amigos adultos en una de sus novelas realistas, es un Dickens chileno, un Balzac Chileno y otros mencionados en este pié de página: Ya adulto, se trasladó a Santiago buscando un espacio literario y, al cabo de seis años, en 1903, logró reconocimiento al ganar con Juan Fariña el más alto lugar de un concurso de cuentos. Consiguió así, la primera publicación en La Revista Católica de Santiago. Este hecho le posibilitó trabajar en El Mercurio y luego colaborar en la revista Zig-Zag.

Un año después aparece, en 1904 su libro  Sub-terra; una recopilación de ocho cuentos sobre mineros y sus familias, ascendencia y descendencia y mineros. Lo más claro de Baldomero Lillo y de Benjamín Vicuña Mackena, es su saber sobre la filiación, la infancia y el respeto por las relaciones familiares. En 1907, aparece el segundo libro de Lillo, Sub-sole, con trece relatos de vida campesina y del mar. Sobre esta producción Vicente Mengod señala: Baldomero Lillo, escritor realista, anotó minuciosamente la vida del trabajador de las minas. Sus narraciones, siempre con un gran contenido social, tienen la intensidad de un grito de protesta, cuya resonancia, a pesar de los progresos técnicos, no se ha extinguido. Varios de sus cuentos son documentales. En ellos, el decir escueto y la intención social se armonizan con maestría. Se le considera como el padre del realismo social chileno. Son clásicos sobre el tema de la explotación del carbón y de la vida de los trabajadores en Lota, sus cuentos “Juan Fariña”, “El chiflón del diablo” y “La compuerta N°12”, entre otros.

Poco difundidos han sido, sin embargo, los cuentos publicados póstumamente. La primera recopilación la hizo José Santos González Vera quien en 1942 publica bajo el título de Relatos populares, cuentos mineros, marítimos y de costumbres, no incluidos en los volúmenes anteriores. Luego, en 1956, otros cuentos descubiertos por José Zamudio fueron reunidos y publicados en El Hallazgo y otros cuentos del mar. Se sabe, además, que Baldomero Lillo planeaba una novela sobre la masacre de la escuela de Santa María de Iquique, para lo cual viajó al norte de Chile con el fin de documentarse al respecto. Pero este proyecto no llegó a realizarlo.

Baldomero Lillo ha mantenido su importancia, realidad y vigencia a lo largo de cien años y es fuente indispensable al momento de referirse a la minería del carbón en Chile. En 1968, Raúl.

[ii] Baldomero Lillo nación ena Lota donde dedicó su tiempo a reunir material para sus romances.

[iii][iii]EDUARDO BARRIOS, fue otro escritor notable, mencionado al comienzo del texto, que escribió el libro mencionado, que despertó en mí la pasión por la lectura y por la narrativa.

Nació en Valparaíso el 25 de octubre de 1884. Hijo de Eduardo Barrios Achurra e Isabel Hudtwalcker Jouny, en su infancia, paso por distintos centro: Colegio San Pedro, Instituto Alemán-Inglés. Colegio Recoletano y Padres Franceses. Ingresa a la Escuela Militar. Fue comerciante, buscador de minas, llevó libros a las salitreras, vendedor de estufas económicas en Buenos Aires, viajó entre cómicos y también trabajó en la Oficina Salitrera Santiago y en la Oficina Tarapacá. En la Compañía Explotadora de las Salinas de Punta Lobos. Obtiene un cargo en la Universidad de Chile y en 1912 es taquígrafo de la Cámara de Diputados. En 1915 es redactor del diario La Mañana. Fue director de la revista Atenea. En 1925 es nombrado Director del Conservador de Propiedad Intelectual. En 1927 ocupa el cargo de Director General de Bibliotecas, Archivos y Museos. Fue Ministro de Educación. En 1931, dirigió el Averiguador Universal de El Mercurio. Miembro de la Academia Chilena de la Lengua, de la Academia Argentina de Letras y de la Academia Brasileña. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1946. Más que el teatro y el cuento cultiva la novela. En Gran señor y raja diablos (1948)  profundiza el tema campesino. No se deleita sin embargo en el paisaje, sino en los hombres que habitan la tierra.  Frente al personaje débil, soñador, abúlico, vencido por la vida de “Un perdido”, resalta aquí la figura de José Pedro Valverde, hombre fuerte, emprendedor “duro y tierno, serio y tarambana”. Los elementos sicológicos y los valores costumbristas se equilibran en armónica perfección.  Expresiones de sabor popular contribuyen a acentuar el color local.

Hay en esta obra cuatro evocaciones separadas por hechos de importancia, que dan cierta aparente falta de continuidad al asunto. Resalta además el sentido feudal del latifundio en pugna con las ideas democráticas de la ciudad, el estilo es, como siempre, sencillo, musical, transparente.

El costumbrismo de la clase alta inmersa en un medio ambiente popular se agrega en esta visión plástica del campo chileno en el siglo pasado a los estudios ya conocidos.

Muere el 13 de septiembre de 1963, en Santiago de Chile.

EL ESCRITOR

Eduardo Barrios, escritor, novelista y dramaturgo. Entre sus virtudes literarias, destacó su riqueza idiomática. En su obra prefiere “hacer jugar o entrechocar las pasiones, los sufrimientos, la angustias y las alegrías o vicios del hombre. Observador sutil, finísimo, de las complejidades del alma humana” (Milton Rossel).

De sus s publicaciones, sobresalen cuatro: El Niño que enloqueció de amor, Un perdido, Hermanos Asno y Gran señor y Raja diablos, para muchos su gran obra, otros prefieren Un Perdido. Su mejor obra, fue Un Niño que enloqueció de amor, es lectura obligada en los colegios y centros de formación.

OBRA

  • Del natural, cuento, 1907
  • Mercedes en el tiempo, teatro, 1910
  • Lo que niega la vida y por el decoro, teatro, 1913
  • El niño que enloqueció de amor, novela, 1915
  • Vivir, teatro, 1916
  • Un Perdido, novela, 1917
  • El Hermano Asno, novela, 1922
  • Páginas de un pobre diablo, cuento, 1923.

Y la vida sigue, novela, 1925

  • Tamarugal, novela 1944
  • Teatro escogido, 1947
  • Gran Señor y Raja diablos, novela, 1948
  • Los Hombres del Hombre, 1950

Argumento de su libro de 1915: El niño que enloqueció de amor, editado por Metrpolitana, Santiago, Chile

Carlos Romeral invita a un a un amigo, a que le acompañe a visitar al niño en su lecho de muerte.

Mientras realizan la visita, al pequeño se le cae un diario, que tenia escondido en su cama. El amigo de Carlos lo recoge, lo examina y empieza a leer lo que contiene.

En el diario se narra, la historia de niño, que estaba enamorado de una amiga de su madre, llamada Angélica.

A lo largo del relato, relata al lector como se va enamorando. Ella lo mima, él la mal entiende, poco a poco, se enamora y piensa que ella siente lo mismo por él. Luego llega la desilusión. Cuando se da cuenta, que ella está enamorada de un niño de su edad llamado Jorge. Este es el momento en el cual comienza el camino, que le llevará a la muerte.

En un principio, los familiares del niño, piensan que el origen de sus dolencias había sido la ingestión de un licor, en el santo de Angélica. pero según relata su diario, en el transcurso de la celebración, vio como Jorge besaba a Angélica en la mejilla, después de haberse sentido ignorado por ella en toda la velada.

Este hecho desata la ira del muchacho, que se resguarda bajo la mesa del salón. Su madre lo saca de ese lugar a pellizcos y lo lleva hasta su casa, donde cae enfermo.

Al final, se ve como la única causa de su muerte, fue, el amor que poco a poco, terminó con su salud y su cordura hasta llevarlo a la tumba. (continua)

[iii]

Comments

  1. graça dias says:

    prof -vamos al libro- bello

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